7 de Julio – Dia de la Conservación del Suelo


En el marco del Día de la Conservación del Suelo, presentamos al Dr. Andrés Gárriz, quien junto a colaboradores del Laboratorio de Estrés Biótico y Abiótico en Plantas del INTECH, de la Chacra Experimental Integrada Chascomús y de la Agencia de Extensión Rural Chascomús del INTA, está desarrollando un proyecto en el que se estudia la biodiversidad de microorganismos que habitan nuestros suelos agrícolas.

La microflora del suelo presenta una enorme importancia para la sustentabilidad del ecosistema. Su biodiversidad es notoriamente afectada por cualquier cambio en el ambiente, ya sea por prácticas asociadas a la agricultura o bien por factores climáticos. “La estructura de la comunidad microbiana contribuye a mantener las características físicas y químicas del suelo, y se ha demostrado que perturbaciones en la misma promueven su degradación y disminuyen la capacidad de retención de agua y gases. Además, esto reduce la abundancia de microorganismos beneficiosos que forman asociaciones simbióticas con raíces (rizobios, micorrizas)”, explica Gárriz, quien también es Investigador Adjunto del CONICET.

“La degradación de los suelos como producto de la intensificación de la agricultura en las principales zonas económicas de la Argentina es un fenómeno que merma constantemente la producción vegetal. Estos suelos presentan una franca disminución de la biodiversidad de microorganismos que lo habitan, lo que produce una disminución de los beneficios que éstos aportan, tal como el control de patógenos, la fijación de nitrógeno y la solubilización de minerales. Esto se traduce entonces en un aumento drástico de la incidencia de enfermedades y a un detrimento en la nutrición general de las plantas, lo que en última instancia afecta negativamente la producción agrícola” señala el científico chascomunense, quien a su vez es Profesor Adjunto UNSAM.

 

Para el Investigador, la importancia de este estudio radica en que “el análisis de componentes biológicos de los suelos, permitirá a los productores realizar un programa de manejo adecuado que considere posibles problemas fitosanitarios y el rendimiento potencial del cultivo. Además, los resultados del estudio proporcionarán un conocimiento más acabado sobre el potencial de los suelos de la región en función de la diversidad funcional de la microbiota que lo integra,  así como permitir la implementación de una estrategia que permita en el futuro la revalorización de suelos degradados”.